Validar tu idea de curso antes de crearlo

Validar tu idea de curso antes de crearlo!

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by Liubomyr Sirskyi
Copywriter at Kwiga

Imagina que pasas tres meses y quizás $1,000 desarrollando un curso en línea. Produces los videos, creas las hojas de trabajo y construyes el sitio web. Finalmente, llega el día en que lanzas el curso. Esperas con ansiedad a que comiencen a llegar las ventas. Luego, después de un tiempo, te das cuenta de que nadie está comprando tu curso, y solo un puñado de personas muestra el más mínimo interés.

Este es un problema muy común, y todo se debe a que el creador hizo una suposición fatal: que las personas querrían el curso que creó. El creador hizo el curso sin comprobar primero si habría un mercado para él. Esto se llama la falacia del "Field of Dreams", o la suposición de que si lo construyes, ellos vendrán. Esto no es cierto en el negocio de la educación.

El costo de crear el curso equivocado es extremadamente alto porque no es solo el costo financiero del software y el alojamiento; también es el costo del tiempo que has invertido en el curso, que podría haberse dedicado a un curso que realmente se vendería. También está el costo emocional, porque es realmente decepcionante cuando has puesto tu corazón y alma en un curso, y no se vende.

Sin embargo, hay una manera de evitar crear el curso equivocado, y se llama validación. En pocas palabras, la validación es el proceso de demostrar que tu idea de curso es viable antes de gastar tiempo y dinero en desarrollarla.

La validación cambia completamente el enfoque de "¿Qué quiero enseñar?" a "¿Qué necesita aprender el estudiante, y está dispuesto a pagar por ello?" Este artículo te guiará a través de un proceso de cinco pasos para validar tu idea de curso y asegurarte de que, cuando termines, sabrás exactamente cómo probar el mercado y garantizar que, cuando construyas tu curso, haya personas esperando para comprarlo.

Comencemos con el primer paso: definir exactamente lo que estás ofreciendo.

Define la Premisa de Tu Curso

Antes de comenzar a validar cualquier cosa, debes entender qué es ese "cualquier cosa". Es bastante común que los creadores comiencen con algo vago, como "Quiero enseñar a las personas sobre fotografía" o "Debería hacer un curso sobre marketing digital". Estas ideas son demasiado amplias. Si tienes una idea amplia, validarla será confuso. 

Para corregir esto, debes hacer que tu idea amplia sea más precisa. Una premisa es una declaración que define a quién estás ayudando, qué les estás ayudando a hacer y por qué lo necesitan. 

Una buena fórmula a seguir es:

"Enseñaré a [Audiencia Objetivo] cómo lograr [Resultado Específico] para que puedan evitar [Problema Específico]."

Desglosemos esto para entender la importancia de cada parte. 

La Audiencia Objetivo: ¿Quiénes son exactamente? "Mujeres mayores de 40" es una audiencia objetivo. "Diseñadores gráficos freelance" es una audiencia objetivo. "Personas" no lo es. Debes ser preciso para saber dónde encontrar a esta audiencia más adelante. 

El Resultado Específico: ¿Qué es lo que les estás ayudando a lograr? "Cómo disparar en modo manual" es un resultado. "Cómo duplicar tus tarifas freelance en 60 días" es un resultado. Debe ser algo que realmente deseen.

El Problema Específico: ¿Por qué lo necesitan? Este es el punto de dolor. “Para que puedan dejar de sentirse avergonzados por fotos borrosas.” “Para que puedan dejar de trabajar 80 horas a la semana por un salario bajo.” Esto añade el motor emocional que impulsa a las personas a comprar.

Este es un ejemplo de una idea vaga convertida en una premisa sólida.

  • Idea Vaga: Un curso sobre el cuidado de plantas.

  • Premisa Sólida: “Enseñaré a personas que viven en apartamentos cómo mantener vivas sus plantas de interior para que puedan dejar de sentirse culpables por matarlas.”

¿Ves la diferencia? Esta versión realmente tiene una persona específica (quien vive en apartamento), una meta específica (mantener vivas las plantas) y un dolor específico (sentirse culpable).

Otro ejemplo:

  • Idea Vaga: Un curso sobre oratoria.

  • Premisa Sólida: “Enseñaré a nuevos gerentes cómo dirigir reuniones de equipo efectivas para que puedan dejar de parecer poco preparados frente a sus jefes.”

Ahora que tienes esta premisa por escrito, tienes una brújula. Todos los pasos de validación a partir de aquí se centran en esta única premisa. Si descubres que a quienes viven en apartamentos simplemente no les importa la culpa por las plantas, o que los nuevos gerentes tienen una preocupación completamente distinta, sabrás que tu premisa necesita ajustarse.

Ahora que tienes una buena idea de lo que estás ofreciendo, el siguiente paso en el proceso es analizar si el problema que has identificado realmente es un problema para otros.

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Verifica si el Problema es Real

Ahora que tienes tu premisa, el siguiente paso es asegurarte de que el problema que quieres resolver con tu curso realmente existe. No basta con creer que tu problema existe. Debes tener pruebas de que otros creen lo mismo que tú. Este paso implica investigación. Quieres saber si las personas realmente están teniendo este problema, hablando sobre él y quizá incluso intentando resolverlo. Si no es así, tu idea de curso podría ser simplemente una solución a un problema que solo está en tu cabeza.

Para hacer esto, solo hay dos maneras de asegurarte de que el problema realmente existe:

Realizar Entrevistas de Problema

Entrevistar personas parece fácil, pero hay una forma correcta y una forma incorrecta de hacerlo. La forma incorrecta es preguntarles sobre tu idea de curso. Por ejemplo, preguntar si pagarían por un curso sobre cómo mantener vivas las plantas de interior no es la manera adecuada. Las personas suelen ser demasiado educadas como para rechazar tu idea directamente.

En lugar de eso, pregúntales sobre sus experiencias. El objetivo es descubrir cuáles son sus dificultades. 

Algunas preguntas que podrías hacer durante una entrevista de problema:

  • "Cuéntame sobre la última vez que intentaste cuidar una planta de interior. ¿Qué pasó?"

  • "¿Cuál es la parte más difícil de mantener plantas en tu apartamento?"

  • "¿Has intentado encontrar soluciones a este problema antes? ¿Qué probaste?"

  • "Si pudieras agitar una varita mágica y resolver una parte de este problema, ¿cuál sería?"

¿Escuchas emoción en sus respuestas? ¿Están frustrados? ¿Se han rendido? ¿Quieren resolver este problema? Si lo minimizan como algo sin importancia, entonces no es un problema lo suficientemente significativo como para justificar una clase.

Analizar Conversaciones en Línea (Investigación Pasiva)

No se necesita mucho esfuerzo para reunir evidencia. Internet está lleno de personas desahogándose sobre sus problemas. El único desafío es saber dónde buscar.

  • Usar Foros como Reddit: Encuentra los subreddits relevantes en Reddit. Por ejemplo, si tu tema son las plantas de interior, revisa las comunidades r/houseplants o r/ApartmentDesign. Observa las publicaciones donde las personas piden ayuda. ¿Cuáles son los problemas comunes que están mencionando? Fíjate en las publicaciones con la etiqueta de "preguntas" o "ayuda". El lenguaje que usan allí es el mismo lenguaje que podrás usar en tu campaña de marketing.

  • Reseñas en Amazon: Esto es un tesoro de información. Revisa los 3 libros principales sobre tu tema. Mira las reseñas de 2 o 3 estrellas. Estas personas intentaron resolver su problema con ese producto, solo para descubrir que no lo solucionaba. ¿Qué sintieron que faltaba? Las quejas que tienen sobre el producto son posibles características que tu curso podría ofrecer. Por ejemplo, si están reseñando libros sobre plantas, podrían quejarse de no saber qué hacer cuando las plantas se ponen amarillas. Ese podría ser tu curso.

  • Comentarios en Videos de YouTube: Observa videos populares sobre tu tema y revisa los comentarios. Muchas personas hacen preguntas específicas que el video no responde. Esas preguntas sin respuesta son contenido potencial para tu curso. En esta etapa, tendrás una colección de notas. Conocerás el lenguaje que las personas usan para describir sus problemas. Si docenas de personas hacen la misma pregunta, eso es prueba de que el problema existe.

Encuentra a Tu Audiencia y su Intención

Ahora que entiendes que este es un problema real, quieres averiguar si es algo que las personas desean resolver lo suficiente como para pagar por ello. Hay varias formas de descubrirlo. 

Análisis en Motores de Búsqueda

Ve a Google o YouTube y comienza a escribir. Observa qué sugiere Google. Si escribes "cómo mantener las plantas..." y sugiere "...vivas en invierno" o "...para que no mueran", entonces sabes que eso es lo que las personas están buscando. Existe una herramienta gratuita llamada AnswerThePublic que te permite ver cuántas preguntas se hacen sobre un tema. Si ves preguntas que comienzan con "cómo", sabes que ese tema está siendo buscado. 

Análisis de la Competencia

Busca otros cursos, libros o videos populares de YouTube sobre algo similar a lo que quieres crear. Si tienen muchas visualizaciones, sabes que hay interés. Luego, averigua qué falta. Mira los comentarios en el video de un competidor. Observa qué preguntas se están haciendo que no fueron respondidas en ese video. Si ves que todos están preguntando sobre algo específico, entonces deberías crearlo. Si ves a muchos diciendo: "gracias a Dios, por fin", sabes que es algo que se estaba esperando. 

Escucha Social

Ve a Facebook o LinkedIn. Busca grupos de personas que podrían estar interesadas en lo que quieres crear. No publiques nada. Solo lee. Observa qué preguntas se están haciendo. Si notas que muchas personas están pidiendo algo específico, sabes que hay demanda. Si ves que algo se pregunta repetidamente, como "¿por qué las hojas se están poniendo amarillas?", sabes que es un tema deseado.

Prueba la Solución (La “Prueba de Humo”)

Tienes indicios de que las personas están buscando respuestas. Pero ¿realmente querrán tus respuestas? La única manera de averiguarlo es realizar una prueba de humo: crear una versión pequeña de tu idea y medir el interés antes de desarrollar todo.

El objetivo no es ganar dinero. El objetivo es descubrir si alguien realizará una pequeña acción que demuestre un interés real.

Método 1: La Página de Aterrizaje

Crea un sitio web básico de una sola página que describa tu idea de curso y el resultado que ofrecerá. Incluye un botón que diga “Únete a la lista de espera”. Promociona tu página en grupos de Facebook o compártela con tus amigos. Si entre 20 y 30 personas se registran durante la próxima semana, tienes prueba de interés.

Método 2: El Lead Magnet

Crea una versión pequeña de un recurso gratuito relacionado con tu tema. Puede ser una lista de verificación, un informe corto o una hoja de trucos. Pide su correo electrónico a cambio del recurso. Si se registran, claramente quieren información sobre este tema. Ahora tienes una lista de clientes potenciales.

Método 3: La Preventa (La Señal Más Fuerte)

Vende tu curso antes de crearlo. Ofrece un descuento a los “probadores beta” que entiendan que el curso aún no está construido. Si realmente compran tu curso antes de que exista, esa es la señal más fuerte de interés. Ahora es tu responsabilidad cumplir.

Conclusión

Crear un curso en línea es un proceso creativo, pero no es un salto de fe. Esperar que las personas compren tu curso no es un plan; es una apuesta.

Puede que al principio tome un poco más de tiempo validar tu idea de curso, ya que tendrás que hablar con personas e investigar antes de ponerte frente a la cámara. Pero este proceso es el camino más rápido hacia un lanzamiento exitoso, porque te ayuda a evitar crear un curso que nadie quiere comprar.

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